Ayer en el blog de Laura “Cotidianas” Leí sobre la película What the bleep do we know? (Traducida al español como “¿Y tú qué sabes?”) una película, mezcla de historia y documental, que expone las implicaciones de la física cuántica en la vida cotidiana; cómo podemos crear -y creamos- las cosas que nos suceden.
decía así:
No quiero extenderme demasiado –quienes os quedéis con ganas de saber más ya sabéis; la peli o Internet- así que voy al grano, y os dejo con Joe Dispenza, uno de los catorce científicos que aparecen en la película:
Me levanto por la mañana y conscientemente creo mi día de la manera en que quiero que pase. Tengo un pequeño pacto en el que digo “Estoy tomándome este tiempo para crear mi día y estoy infectando el campo cuántico.”
Como el observador está observándome todo el tiempo que lo estoy haciendo (el observador es nuestro espíritu; el que dirige la energía creadora) le digo “Envíame estas cosas de una manera en que yo no las espere, para que me sorprenda de mi habilidad de experimentarlas. Y muéstremelas de cierta forma, con alguna señal, que no deje duda de que provinieron de ti.”
Y me dispongo a vivir mi día de manera normal. Entonces, en algunos momentos del día me suceden cosas o tengo pensamientos que provienen prácticamente de la nada, que son absolutamente sorprendentes y que me erizan la piel.Y sé que son el proceso o el resultado de mi creación. Y cuanto más hago eso, más construyo una red neuronal en mi cerebro que acepta que eso es posible. Me da el poder y el incentivo para hacerlo al día siguiente.
(…) Debemos formular lo que queremos y estar tan concentrados en eso y tan enfocados en eso, y ser tan conscientes de eso que perdemos la noción de nosotros mismos. Perdemos la noción del tiempo. Perdemos la noción de nuestra identidad. Y en cuanto eso pasa, esa la única imagen que es real. Y todos han tenido esa experiencia cuando han decidido que quieren algo. Eso es física cuántica en acción. Eso es manifestar la realidad. Eso es el observador en pleno efecto. Tu estado consciente influye a otros a tu alrededor. Influye las propiedades materiales. Influye tu futuro. Estás creando tu futuro.
Apenas horas después de que Heather me hablara de la película -que aún no he visto- tuve una de esas experiencias que si me lo hubieran contado el día antes no me lo hubiera creído; llena de señales “cómplices” que casi me dan la vuelta intentando decidir de dónde vienen. Demasiado extensa -y personal- para dejarla aquí registrada.
octubre 21, 2012, 7:06 pm
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Para empezar esta práctica es necesario, ante todo, tener curiosidad. Después, será necesario trabajar e ir modificando la forma de moverse.
La práctica del Tai Chi es ideal para las personas mayores: son ejercicios suaves, lentos y conscientes. Las lesiones son raras, casi imposibles si se trabaja una buena alineación del cuerpo.
A medida que se avanza en la práctica de Tai Chi aumenta el tono muscular, el riego sanguíneo, la capacidad pulmonar, la memoria y la atención. Disminuyen los dolores de espalda, previene la osteoporosis, frena la artrosis y equilibra la tensión arterial.
Aunque, lo más interesante es que el trabajo de coordinación de los gestos con la respiración y la concentración mental fortalecen la energía vital de todo el cuerpo, calman la mente y proporcionan un bienestar emocional que hace más llevaderas las dolencias habituales.
Avanzar en la práctica de Tai Chi siempre es lento, no caben las prisas, solo la constancia. Al principio puede parecer muy difícil, pero con independencia de la edad, pasados dos meses se puede empezar a percibir algunos beneficios, aunque depende mucho del estado físico y mental de la persona que se ha iniciado en el Tai Chi . Se tienen que respetar las limitaciones físicas y vencer las mentales. Se trata de repetir, repetir, y repetir ejercicios, con el fin de arraigarlos.
La relajación
Al principio es lo más difícil, el entusiasmo de llevar a cabo posturas de manera correcta produce, a menudo, mucha tensión. Para ello, es imprescindible una respiración consciente.
La corrección postural
La mejor manera de aprender una postura es observarla y tener consciencia del propio cuerpo. Hay que dejarse aconsejar por los instructores, y volver a intentarlo.
El equilibrio
En este apartado es donde las personas con más de setenta años encuentran más avances y beneficios. El trabajo del equilibrio es muy útil para evitar caídas.
La coordinación
Se trata de trabajar diferentes partes del cuerpo de distinta manera, teniendo plena consciencia de cada uno de ellos. La práctica contínua y el control de la respiración son las dos herramientas más útiles.
La atención
Es imprescindible, tanto para elaborar la información verbal como la corporal. Para una buena práctica de Tai Chi es necesario dedicar una atención plena, de otro modo es casi imposible realizar una buena práctica y avanzar.
La memoria
Es, posiblemente, el aspecto más difícil de todos, incluso entre prácticantes en edad escolar. Es necesario dedicar atención, concentrarse e utilizar expresiones gráficas que puedan servir para memorizar movimientos. A menudo, y de manera personal, puede ser útil contar o imaginarse situaciones. De todos modos, la práctica constante es el mejor método memorístico, un hecho que siempre satisface a sus practicantes.
1. Sentad@, con las piernas colgando.
Realizar la posición de derrumbe,
empenzando por la flexión cervical e
ir bajando hasta la flexión total del tronco.Hay que notar tirantez.
2.Estirar una pierna con el pie flexionado hasta notar tirantez. Aguantar 30”. Si estira mucho, jugar con la flexión del pie. Repetir con la otra pierna.
3. Unir el ejercicio 1 y 2.
Si durante la práctica de estos ejercicios aparece dolor o aumenta, deje de hacerlos.
Haga todos los ejercicos lentamente, de manera consciente y suave.